November 9, 2025
Cuando granizo que se asemejaba a nieve de plumas de ganso cayó cerca del ecuador en Malasia, muchos residentes se preguntaron si estaban presenciando una ilusión meteorológica. El 5 de agosto de 2024, una granizada sin precedentes azotó Kuala Lumpur y las áreas circundantes, atrayendo una amplia atención hacia este inusual fenómeno meteorológico.
La severa granizada afectó principalmente a las regiones que rodean la capital de Malasia. Si bien la formación de granizo no es teóricamente imposible en las zonas tropicales, la escala e intensidad de este evento resultaron excepcionalmente raras. El granizo típicamente requiere condiciones atmosféricas específicas: fuertes corrientes ascendentes, abundante humedad y temperaturas suficientemente bajas, condiciones más comúnmente asociadas con latitudes más altas que las regiones ecuatoriales.
El proceso de formación se relaciona directamente con la intensa actividad convectiva dentro de las nubes cumulonimbus. Las corrientes ascendentes transportan gotas de agua a altitudes de congelación donde se cristalizan en granizo. A medida que estas partículas descienden a través de capas ricas en humedad, acumulan capas congeladas adicionales hasta que su peso supera la fuerza de elevación de la corriente ascendente, lo que resulta en la precipitación de granizo.
El evento de Kuala Lumpur probablemente resultó de una convección localizada excepcionalmente poderosa que creó temporalmente condiciones favorables para el granizo. Los meteorólogos señalan que tal inestabilidad atmosférica sigue siendo poco común cerca del ecuador, donde los gradientes de temperatura típicamente impiden el desarrollo vertical sostenido de las nubes.
Los granizos causaron daños a la propiedad en las áreas afectadas, abolladuras en los vehículos, rotura de ventanas y daños a los cultivos. Las redes de transporte experimentaron interrupciones temporales, aunque no se reportaron lesiones graves. Las autoridades aconsejaron a los residentes que se refugiaran en interiores durante la tormenta e implementaran medidas de protección para las estructuras vulnerables.
Los sistemas de monitoreo meteorológico emitieron alertas oportunas, lo que demuestra una mejor capacidad de alerta temprana. Los servicios de emergencia permanecieron en alerta máxima durante todo el evento, preparados para responder a posibles incidentes relacionados con el granizo.
Si bien los científicos advierten contra la atribución de eventos meteorológicos individuales directamente al cambio climático, la investigación indica que el calentamiento global puede aumentar la frecuencia e intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos. La granizada ecuatorial se suma a una creciente lista de patrones climáticos inusuales observados en todo el mundo, lo que refuerza los llamados a una investigación climática integral y estrategias de mitigación.
Los científicos atmosféricos enfatizan que tales eventos proporcionan valiosos estudios de caso para comprender cómo la dinámica climática cambiante podría alterar los patrones climáticos tradicionales en las regiones tropicales. La granizada de Kuala Lumpur sirve como un recordatorio impactante del sistema climático en evolución de nuestro planeta y la necesidad de una observación científica continua.